El merengue: Música y baile de la Rep. Dom.

Rafel Solano

El merengue: Música y baile de la Rep. Dom.

El merengue: Música y baile de la Rep. Dom.

Reseña de la obra

Catana Pérez de Cuello provenía del área de la expresión de lo clásico, maestra, y solista de piano. Rafael Solano es del quehacer musical, compositor y arreglista, además de intérprete. Dos maestros, de lo popular y lo culto, se unieron. Dos personalidades, dos celebridades, dos grandes figuras del arte dominicano interactuaron, se fusionaron, se identificaron y conformaron un equipo-de-dos dispuesto a hacer una de las más ambiciosas labores referenciales para valorar y conocer (desde sus orígenes y raíces) nuestro ritmo autóctono, surgido desde las entrañas misma nuestra geografía nacional.

La obra aborda el merengue típico, examinado desde distintas aristas sus estilos urbanos y rurales y, su historia, cuya metamorfosis quedó plasmada en esta obra monumental que se incorporó a la bibliografía dominicana, y a los aportes de otros estudiosos, de este baile, que de la enramada pasó a ser en su evolución un baile de salón que ha tenido grandes exponentes, y fue ascendiendo, apreciado por todas las clase sociales, internacionalizado como expresión viva del alma nacional, puesto que, —como insisten los autores— el merengue se ha mantenido vivo y vitalizándose cada día, ya que es parte de nuestra identidad.

Profundizan Pérez y Solano en los cambios que sufrieron sus acordes, su armonía, los instrumentos que fueron incorporados para la versión orquestal para interpretar el merengue tradicional. Este es un ensayo investigativo histórico de consulta obligatoria; es una contribución rica en fuentes documentales, iconográficas y bibliográficas para ir detrás de los vericuetos del sentir, del latir, de la dominicanidad aquí, allá y, allende los mares donde la diáspora dominicana lo evoca, lo baila y lo hace himno de sus anhelos de retornar a su tierra, a su Quisqueya, a su Santo Domingo añorado.

Analizan los autores, además, cómo las letras del merengue y su melodía, nos permiten hacer una lectura del ambiente cultural, lúdico, onírico, de sincretismo de la vida nacional, en distintos tiempos políticos e ideológicos; así como las carencias que el pueblo en-sí tiene de sus aspiraciones sociales que se expresan como situaciones vivenciales. Nos señalan que, el merengue describe, habla también del amor, de la relación amatoria. En su contenido se lee un ponderado recorrido por sus compositores e intérpretes, mostrando que, es un ritmo caribeño que pasó de ser, en principio, una música de masas, a la gran industria del espectáculo con proyección internacional. El libro El Merengue: Música y baile de la República Dominicana obtuvo el Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes 2004.

Rafel Solano

1931

Rafael Solano (1931). Director orquestal, músico, compositor y arreglista. Nació en Puerto Plata donde recibió las primeras enseñanzas de Vicente Grisolía en piano, y de Manuel Plá Cocco con quien estudió cello, violín y teoría musical. A partir de 1950 estudió en el Conservatorio Nacional de Música. Laboró en la Voz Dominicana como pianista, director musical, y Director Titular de la Gran Orquesta Angelita. Comenzó a componer en 1955, siendo su primera canción publicada «Perdidamente enamorado.» Ha grabado un repertorio de temas en el género romántico y merengue en más de 40 álbumes. El Maestro Solano, como es conocido mundialmente, por su emblemática composición Por Amor (1968), catapultada como un himno de una belleza lírica sublime sobre lo amatorio, que fecunda al mundo de esperanzas, ha escrito cientos de composiciones que han obtenido un éxito rotundo, además de ser laureadas e interpretadas por las voces de los más trascendentes solistas del país y de Latinoamericana, y grabadas en otros idiomas. Rafael Solano es un ícono de la cultura de la República Dominicana del siglo XX y, más aún, ya una leyenda.

Su nombre es rememorado constantemente por más de cuatro generaciones. Su talento precoz desde su niñez, su carisma, consagración a la creación, como impulsor, además, de la profesionalización del artista dominicano, su altruismo y humanismo, apegado a «un principio inteligente» que él expresa es Dios, lo han hecho merecedor de innumerables reconocimientos. Es el creador del Primer Festival de la Voz del país en 1971, que fue el escenario del cual surgieron los principales cantantes posteriores a la dictadura. Vivió en Venezuela, una temporada en New York donde estudió composición contemporánea con Hall Overtone y, en París donde fue Embajador y Delegado permanente de la República Dominicana ante la UNESCO. Fue condecorado por el Gobierno dominicano con la Orden, Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Caballero. Es coautor con Catana Pérez de Cuello del libro El Merengue: Música y baile de la República Dominicana que obtuvo el Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes 2004.

Rafael Solano

Las canciones son como las hijas de uno. Decir cuál de tus hijas es la más bonita es una pregunta difícil, porque todas son una creación única. Para uno componer una canción tiene que convivir con ella durante muchos días, dormir con ella. Uno aprende a quererla y a gustarle.

La cultura es un lujo, es para los países que están desarrollados. Un país subdesarrollado tiene que luchar para sobrevivir. No se puede hablar de cultura, a menos que sus ciudadanos quieran hacerlo de una manera desinteresada, luchar con cierto apoyo y que el sector privado se integre a eso, que es la única solución, como lo han hecho E. León Jimenes y otras empresas. Pero León Jimenes, la empresa sola, no puede cubrir la cultura nacional.

Fotografías

Proceden de OGM y Editorial Letra Gráfica cedidas para el 25º Aniversario Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes.